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y los acusó de cometer una seria transgresión. Tan listo estaba para condenarlos que hizo caso omiso de un principio judío fundamental que nos enseña que toda persona debe ser juzgada bajo un aspecto favorable. El siguiente ejemplo, extraído del Talmud, ilustra esta actitud de juzgar favorablemente a las personas:
Había una vez una persona que había estado al servicio de otra durante un período de tres años. A su término, un día antes de Yom Kipur, se acercó a hablar con su empleador. Le explicó que consideraba que había llegado la hora de volver a su casa y a su familia y quería el pago por los años de trabajo realizados.
El patrón replicó:
— Lo lamento, pero no dispongo de dinero en este momento.
— Entonces aceptaré el pago en tierras, ganado o incluso en enseres domésticos —decidió el hombre.
El patrón sacudió la cabeza con solemnidad y dijo:
— Lo lamento, pero no poseo nada de esto tampoco.
El obrero, abatido partió en silencio a su casa.
Tiempo después de los Iamim tovim (Festividades) el patrón cargó sus tres burros con bolsas de comida, bebida y algunos manjares y se dirigió con ellos, más el pago que le adeudaba, a la casa del trabajador. Luego de
pagarle y disfrutar juntos de las exquisiteces que había traído, preguntó al obrero:
— ¿Qué pensaste cuando te dije que no tenía dinero para pagarte?
— Pensé que quizás le habían ofrecido mercaderías a buen precio y había gastado todo su dinero en ellas
—contestó el obrero.
— Y cuando te dije que no tenía ganado ni tierras, ¿qué pensaste?
— Pensé que quizás las había arrendado.
- ¿Y me creíste cuando te dije que no tenía cosecha ni enseres domésticos?
— Bueno, pensé que no podía darme nada de la cosecha porque todavía no había dado el maaser (diezmo), y en
cuanto a los enseres, asumí que probablemente había donado todo al Beit Ha-Mikdash (Templo) —explicó el hombre.
— ¡Sí, sí! Es exactamente lo que ocurrió —exclamó el empleador—. Me haz juzgado de forma favorable.
¡Quiera Hashem juzgarte a ti siempre favorablemente!
Extraído de Ayer, hoy y siempre. Editorial Bnei Sholem
